Evita de Luna

Soy una mujer que, como tú, vivo del mundo del erotismo profesional. He participado en sesiones privadas, espectáculos, festivales, levantado muchos teléfonos, conocido muchas chicas, algunas de ellas desorientadas y mal informadas. Yo, que ya tenemos una edad, (hay que ver cómo pasa el tiempo!) he aprendido muchas cosas gracias a la experiencia y a cometer algún error. Actualmente estoy muy puesta en Internet y tengo contactos y asesores del sector que son prácticamente amigos. Todos están encantados (como la gata) con el proyecto y ven con muy buenos ojos que “La gata encantada” pueda ayudar a todas aquellas personas a las que les gusta el erotismo y el entretenimiento/ocio para adultos y dan la cara sin mas explicaciones.

Cada vez menos, pero aún hay quien cree que según que actividades se deben llevar a cabo en el mas estricto “anonimato”, como si se hiciera algo malo. Yo pretendo extender mi experiencia y aclarara dudas a todas aquellas a las que, como a mi, les encanta vivir del erotismo y del sexo sin tabús, ni cortapisas, eso sí de forma sana e inteligente, tomando las lógicas e imprescindibles precauciones para tener unas buenas y seguras sesiones, sean de lo que sean. Estoy harta de tanta tontería, hipocresía y doble moral, yo hago lo que me parece, me gusta y punto. “La gata encantada”, le puse este nombre porque a parte de que me encantan los felinos, yo soy así, un poco como las gatas: femenina, independientes y no me caso con nadie (además literalmente)

Lo único que no tengo es 7 vidas, solo una, lástima… por eso no me la voy a pasar explicando a quien, además no me llena la nevera ni me paga la hipoteca, el porque me dedicamos a esto y encima lo paso bien. Si te sientes libre, quieres disfrutar, ganarte la vida y vivirla con cabeza bienvenida a “La gata encantada”. Así estoy yo, como la gata: ENCANTADA!

Evita de Luna

Evita de Luna...

“El día que me di cuenta que las personas que me criticaban realmente me tenían celos o me envidiaban y encima me pedían dinero y no me llenaban la nevera, decidí no escucharlas mas”